El delantero volvió a demostrar su generosidad colaborando con los niños de la «escuelita celeste» de esa pequeña localidad a 735 kms de Paysandú, no solo reservando esas 40 ubicaciones, si no también enviándoles un ómnibus para que pudieran trasladarse hasta Montevideo y retornar a sus hogares.
Una vez más los jugadores de la selección uruguaya demostrando su gran empatía con el pueblo uruguayo y afianzando esa conexión que se aprecia en cada partido.